Son un símbolo de la ciudad, pero tomar un taxi en Nueva York... ¡puede ser toda una aventura!

Pocos símbolos de Nueva York son tan identificables como sus más de diez mil taxis amarillos, los yellow cabs. Día y noche recorren la ciudad en busca de pasajeros, soltando bocinazos, girando de un volantazo para cambiar de dirección en medio del asfalto, congestionando las calles…

Y regalándonos, a pesar de todo, instantáneas puramente neoyorquinas. Levanta el brazo y presta atención: ¡vamos a parar un taxi en Nueva York!

Tomar un taxi en Nueva York

Los taxis en Nueva York: verdes y amarillos

En Nueva York hay varios tipos de taxi, aunque los taxis oficiales que puedes parar en la calle son de dos colores: amarillo o verde. Ambos funcionan con el mismo sistema tarifario, pero se mueven por zonas distintas.

  • Los míticos taxis amarillos de Nueva York, los yellow cabs, recorren las calles de los cinco distritos (o boroughs) día y noche, pero la mayoría circulan por Manhattan. Empezaron a pintarse de ese color para que puedan verse desde lejos y se distingan de otros vehículos no oficiales.
  • Los taxis verdes de Nueva York, o boro taxis, solo pueden recoger pasajeros en la zona de Upper Manhattan, además de Brooklyn, Queens, Staten Island y el Bronx. Se les conoce también como boro taxis porque son más comunes fuera de Manhattan.
Los taxis de Nueva York

Los taxis oficiales de Nueva York pueden ser amarillos o verdes

¿Y qué tal los precios?

Los taxis de Nueva York no tienen un precio descabellado, sobre todo si viajas acompañado, aunque, si pasas un tiempo largo en la ciudad y quieres ahorrar en transporte, lo mejor es comprar una MetroCard y usar el metro y el autobús.

Encarecen el trayecto los pequeños suplementos ($2,50 de bajada de bandera, $0,5 de noche, $1 si es hora punta…), pero sobre todo la propina, que ronda el 20 % y que, como la mayoría de propinas en Nueva York, es (casi) obligatoria.

Con esta herramienta puedes calcular el precio de un trayecto en taxi en Nueva York. Al final del trayecto, puedes pagar el precio indicado en el taxímetro (+ propina) en efectivo o en tarjeta. Los taxis hasta el aeropuerto JFK tienen un precio fijo, como te contamos en este artículo.


Apúntate: A veces, de noche o cuando hay pocos taxis, un taxista puede ofrecerte un precio fijo. Si es un trayecto que no has hecho otras veces y no sabes cuánto cuesta, es probable que te acaben cobrando bastante más. Por ejemplo, en Nochevieja, cuando los taxis van muy buscados, nos pedían $40 por un trayecto que sabemos que cuesta unos $15.

Los taxistas de Nueva York

Los taxis de Nueva York están regulados por el organismo New York City Taxi & Limousine Commission (TLC), pero son de propiedad privada. La mayoría pertenecen a empresas, y unos pocos a particulares, pero la licencia para un taxi amarillo es tan cara (puede alcanzar un millón de dólares, frente a los $6000 que cuesta una licencia para un taxi verde) que los vehículos se exprimen al máximo haciéndolos funcionar las 24 horas.

Por eso, es muy común que, para cubrir todos los turnos, los propietarios y empresas subalquilen los taxis a inmigrantes acabados de llegar a Nueva York.

Tomar un taxi en NY

Eso da lugar, a veces, a una situación un tanto surrealista: subes a un taxi y el conductor, que todavía no conoce Nueva York, te pide que tú mismo le guíes. De locos, ¿no? Los taxistas de Nueva York (en su gran mayoría hombres e inmigrantes) son parte fundamental del alma de una ciudad donde todo es posible.


Te recomendamos: En taxi por Nueva York nos han pasado mil cosas: desde que un taxista pare el taxímetro y se baje a comprar una chocolatina mientras nosotros esperamos en el coche, hasta tener que abrir Google Maps en nuestro móvil y enseñárselo al taxista para que se oriente. También nos han intentado timar alguna vez, así que, aunque algunas cosas se quedan en una anécdota, la mejor recomendación que podemos darte es que busques otro taxi si el conductor te produce desconfianza.

Consejos para tomar un taxi en Nueva York

Ahora que conoces un poco mejor el sistema de taxis de la ciudad, pasemos a la parte práctica: calienta los músculos y entrena esa vista de halcón, ¡te toca parar tu primer taxi!

  • Los taxis se paran como en cualquier ciudad, señalando con el brazo en alto desde la calle. El acto de parar un taxi se llama hailing a cab (del verbo to hail).
  • Si un taxi está libre, tiene la luz superior encendida (donde se ve el número de licencia). Si la luz está apagada, es que el taxi está ocupado y, por lo tanto, no parará.
    En cambio, si la luz superior está encendida pero los laterales también (donde se leen las palabras off-duty) significa que el taxi está fuera de servicio, y tampoco parará.
  • Para evitar la discriminación, los taxistas de Nueva York están obligados a recoger al primer pasajero que vean, pero pónselo fácil esperando en lugares donde haya algo de espacio para detenerse.
  • Los días de lluvia son el equivalente al apocalipsis en el mundo de los taxis… si no quieres esperar, mejor toma el metro.
  • Evita los taxis negros: aunque muchos tienen licencia, solo se pueden alquilar con antelación a través de otros medios, mientras que en la calle solo es legal parar los taxis oficiales (amarillos y verdes).
  • Todos los taxis tienen una capacidad máxima de 4 personas. Existen algunos taxis en formato minivan con capacidad para 5 pasajeros, pero se ven muy poco y solo en lugares como las puertas de los hoteles. Es muy difícil parar uno por casualidad.

Uber como alternativa al taxi

En Nueva York, hay una alternativa al taxi cada vez más popular: la aplicación Uber. Nosotros incluso la utilizamos más a menudo, ya que nos resulta comodísima por estas razones:

  • Te instalas la aplicación en el móvil y puedes pedir un taxi desde allí, en cualquier momento. No tienes que esperar a encontrar taxi vacío. Lo pides, esperas unos minutos y te recoge.
  • Indicas la dirección exacta en el mapa desde el móvil. Escribes adónde vas, y la aplicación calcula la ruta óptima. El conductor parte de esas indicaciones y sabe dónde tiene que ir.
  • No necesitas efectivo ni tarjeta, el trayecto se paga automáticamente. Guardas la información de tu tarjeta en la aplicación y, en cuanto te bajas del taxi, te cobran automáticamente el trayecto. No tienes que pagar dentro del taxi; se paga solo.
  • La propina no es obligatoria, y la mayoría de gente no la deja.
  • La aplicación guarda todos los trayectos y facturas, así que puedes revisar por dónde has pasado, cuánto has pagado… Si un conductor te ha llevado por una ruta más larga de lo necesario, puedes reclamar, estudian el caso y te devuelven la parte correspondiente del dinero. Hemos tenido que reclamar un par de veces y son muy eficientes.
  • Tendrás que elegir entre Uber X (como un taxi, con capacidad para hasta 4 personas), Uber XL (hasta 6 personas, un poco más caro) y UberPOOL (2 personas y la opción más barata, porque compartes el trayecto con otras personas que el conductor va recogiendo).

¿Quieres probar Uber? Te regalamos un descuento en el primer viaje por Nueva York si te registras desde el enlace.

Viajar en taxi por Nueva York

¿Preparado para tomar un taxi en Nueva York? ¡Nos encantaría que dejaras un comentario contando tu experiencia! Y, si necesitas más detalles, toda la información oficial y actualizada está en la web de la NYC Taxi & Limousine Commision.