Si estás preparando un viaje a Nueva York con tus peques y no ves claro eso de volar a Estados Unidos con niños o bebés, bienvenido y tranquilo: ¡se puede!

Antes del primer vuelo transoceánico con nuestra hija, nos asaltaron mil dudas (¿hay que comprarle billete? ¿Qué metemos en el equipaje?), y, ahora que ya tiene 2 años, las preguntas continúan (¡¿cómo la entretenemos 9 horas seguidas?!).

Para que puedas viajar con calma, hemos intentado responder a todas estas inquietudes en esta guía. Prepara a tus pollitos… ¡y despegamos!

En nuestra sección de Nueva York con niños encontrarás muchísimos consejos e ideas para viajar a la Gran Manzana en familia.

Consejos para volar a Estados Unidos con un bebé

Nuestra experiencia – Volar a Estados Unidos con niños o bebés

Todo lo que te contaremos a continuación está basado en nuestra experiencia en vuelos transoceánicos (8 – 9 horas) con nuestra hija, desde los 3 meses hasta los 2 años y medio.

Es decir, desde cuando aún no sentaba sola ni gateaba hasta ahora, que ya necesita entretenimiento y quiere explorarlo todo.

Pero, antes de empezar, queremos recalcar que cada aerolínea tiene políticas distintas en cuanto a asientos, billetes y equipaje para viajar con niños y bebés, así que lo primero que tienes que hacer es consultar la web de la aerolínea con la que viajes.

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Consejos para volar a Nueva York con un bebé

Billetes – ¿Los niños y bebés necesitan billete?

La primera gran duda si estás pensando en volar con un niño a Estados Unidos: ¿necesita billete? Sí. Tenga la edad que tenga, tu hijo necesita billete y debe constar en la reserva del vuelo.

Algunas aerolíneas te dejan añadirlo en la web, mientras que en otras te piden que reserves por teléfono, sobre todo si viajas con menores de 2 años.

El precio del billete dependerá de si tu peque necesita o no asiento, algo de lo que te hablamos en el siguiente apartado.

¿A partir de cuándo pueden volar los bebés?

Prácticamente desde el primer día: en la mayoría de aerolíneas, les dejan volar a partir de los 2 – 7 días de vida.

Aun así, es muy importante que lo hables con tu pediatra, ya que los primeros meses los bebés aún tienen el sistema inmunológico muy poco desarrollado y son muy vulnerables a infecciones, por lo que quizás te recomienden evitar un espacio cerrado con tanta gente y durante tantas horas.

A nosotros nos aconsejaron esperar como mínimo a que tuviera las primeras vacunas (a las 8 semanas) y al final tomamos el primer vuelo con 3 meses.

¿Te vas de baby moon a Estados Unidos? Aquí tienes nuestros consejos para viajar a Nueva York embarazada.

Consejos para viajar embarazada a Nueva York - Avión y vuelo

Asientos – ¿Asiento, sillita del coche o cuna del avión?

¿Los bebés y niños necesitan asiento? Depende de la edad. Antes de los 2 años, no es obligatorio que los niños viajen en asiento propio. Pero, como verás a continuación, puede ser muy recomendable.

Niños menores de 2 años

Si tu hijo es menor de 2 años, tienes varias opciones:

  • Comprar un asiento y usar la silla de coche. Esta es la opción más cara para volar a Estados Unidos con niños, ya que tendrás que pagar un asiento extra a precio normal. Es decir, ¡una pasta!
    Pero ten en cuenta que también es la opción más segura. Y es que, aunque sea improbable, en caso de turbulencias muy fuertes nuestros brazos serían incapaces de retener el cuerpecito del bebé y podría salir despedido.
    Por eso, en cuestión de seguridad, recomiendan que los bebés viajen en una silla de coche homologada por una autoridad aérea y colocada en un asiento propio.
    Tendrás que colocarla en el asiento de ventanilla o, si hay una fila central, en los asientos de en medio, para no obstruir el paso a otros pasajeros.
    Dependiendo de la aerolínea, te dejarán instalarla a contramarcha o no (ponerla a contramarcha supone que el pasajero de enfrente no podrá reclinar su asiento).
  • Comprar un asiento y usar un sistema de retención infantil CARES (con niños de 10 – 20 kg). Si tu hijo ya pesa más de 10 kg, otra opción es que compres un arnés CARES, un cinturón para niños que se sujeta al asiento y que funciona como alternativa a la sillita del coche ofreciendo el mismo nivel de seguridad.
    Aunque es un poco caro, ocupa poco y te durará bastante tiempo, así que puede ser una buena inversión. Consulta con la aerolínea si dejan usarlo.
  • Que el niño vaya sentado o tumbado en tu regazo (lap child). La opción más barata, pero también menos segura. El bebé no tiene asiento propio y va sentado (o, dependiendo de la edad, tumbado) contigo todo el vuelo.
    Las aerolíneas suelen ofrecer un mini cinturón que se acopla al del adulto y que los niños tienen que llevar durante el despegue y el aterrizaje, pero no es tan seguro como el sistema CARES del que hablábamos en el punto anterior.
    Con bebés muy pequeños, hay quien se lleva un cojín para que estén más cómodos y poder tener los brazos libres a ratos.
    Pero la mayoría de aerolíneas también te dará un cojín y una manta por persona con los que puedes apañarte (ojo con las low cost, que a veces ya no los incluyen).
    Aunque vaya en tu regazo, el billete del bebé en vuelos internacionales, como un vuelo a Nueva York, no es gratis. Te cobrarán las tasas y, según la aerolínea, un porcentaje de lo que cuesta el billete de adulto (sobre un 10 %).
  • Intentar conseguir una cuna (con bebés pequeños). De esta opción te hablamos largo y tendido a continuación.

Tras viajar de varias formas, para nosotros lo más cómodo para vuelos transoceánicos con bebés es comprar un asiento y usar la silla del coche.

Aunque también pasan ratos en brazos, la silla va genial para que duerman y para tener las manos libres a la hora de comer, ¡algo en lo que ni habíamos caído!

De eso te hablaremos en profundidad más adelante, pero que sepas que la mayoría de aerolíneas dejan facturar gratis el carrito y la silla del coche, así que, si decides usar silla, puedes subirla.

Consejos para volar con un bebé a Estados Unidos

La cuna de los aviones

En los vuelos de larga distancia, los aviones suelen tener por lo menos dos minicunas disponibles. Se instalan en los asientos delanteros, en la mampara que separa la clase economy de las clases más altas.

Perfecto, ¿no? Ojalá… ¡pero no suelen ponerlo tan fácil! Según la aerolínea, tendrás que llamar para reservar esos asientos o ir un poco antes al aeropuerto para intentar que te los den en el mostrador.

Y aquí es donde llegan los problemas. Primero, porque esos asientos tienen más espacio y son de los que las aerolíneas ponen a la venta por un suplemento. Así que, suponiendo que no los haya comprado ningún pasajero que quiera estar un poco más ancho, a veces para reservarlos con antelación te tocará pagar más.

Segundo, porque las cunas son limitadas y, si hay otros bebés en el vuelo, las darán por orden de llegada. Por eso, si no te dejan reservarlas por teléfono, es mejor ir con tiempo al aeropuerto.

Si estás de suerte y te toca cuna, el personal del vuelo la montará después del despegue y la desmontará antes del aterrizaje.

Además, en todas partes indican que las cunas del avión son para bebés con un peso máximo de unos 10 kg

Pero nadie te dice que es probable que, por altura, tu pollito ya no quepa mucho antes. ¡Nuestra peque pesaba unos 6 kg la única vez que la usamos y ya casi no cabía en la cuna!

Aun así, nos vino genial para sentarla y entretenerla (y, para qué engañarnos, para guardar todos los trastos que no sabes dónde meter).

Consejos para volar con un bebé a Estados Unidos y Nueva York

Niños mayores de 2 años

Si tu hijo es mayor de 2 años, tendrás que comprarle su propio asiento.

  • Los niños mayores de 2 años pagan el mismo precio que los adultos, por lo menos en todas las aerolíneas en las que hemos volado.
  • A esta edad, la silla del coche  ya no nos parece nada práctica, aunque podrías usarla. Los niños ya se sientan bien por sí solos, quieren moverse mucho más, tumbarse para dormir, abrir la bandeja del asiento para jugar o comer…
  • Durante el despegue, el aterrizaje y momentos de turbulencias, los niños tendrán que ponerse el cinturón de seguridad. Cuéntaselo a tu peque con antelación para que se mentalice y sepa que habrá momentos en los que no podrá moverse del asiento.

Facturación – El carrito, la silla y la mochila del bebé

¿Y qué hacemos con el carrito (y la silla del coche, si llevas) al llegar al aeropuerto? ¿Se facturan en el mostrador, en la puerta de embarque, se suben a bordo?

En la mayoría de aerolíneas, el carrito y la silla de coche no cuentan como equipaje y se pueden facturar gratis. Puedes dejarlos al llegar, en el mostrador de facturación.

O, si la aerolínea te lo permite, llevarlos hasta la puerta de embarque, donde los etiquetarán y los recogerán justo antes de subir al avión.

En el aeropuerto de llegada, te los darán al salir del avión o saldrán por la cinta de equipajes, dependiendo de la aerolínea.

Cuidado porque, a veces, salen por una cinta especial de objetos frágiles. Hasta que nos dimos cuenta, ¡una vez pensábamos que nos lo habían perdido todo!

También tienes estas opciones:

  • Si el carrito plegado ocupa menos que una maleta de mano, muchas aerolíneas te dejarán subirlo al avión como equipaje de cabina.
    Si has comprado asiento para tu hijo, cuenta como su pieza de equipaje de mano; si no, contará como tu maleta de mano.
    Por ejemplo, nosotros usamos el BabyZen YoYo+ y casi siempre lo subimos al avión como equipaje de mano de la peque.
  • Si has comprado asiento para tu hijo, puedes subir la silla del coche (homologada) al avión.
  • Además, con cada niño puedes llevar gratis una mochila o bolsa del bebé (diaper bag) con lo necesario para el vuelo: pañales, recambios de ropa… Más abajo te contamos qué metemos nosotros dentro.
  • Si porteas a tu bebé para subir al avión, tampoco te dirán nada por la mochila o pañuelo.
  • Si viajas con otros bultos, como cuna de viaje, parque… Es probable que tengas que pagar por facturarlos, como si se tratase de una maleta normal.

En resumen: casi todas las aerolíneas te permiten llevar gratis carrito + silla + bolsa de bebé.

Equipaje para volar con un bebé a Estados Unidos

A partir de ahí, tendrás que decidir cómo organizarte. Hay quien prefiere facturar el carrito y la silla nada más llegar al aeropuerto y portear hasta el avión para tener las manos libres, hay quien se queda con el carrito y lo factura en la puerta de embarque…

Eso sí, ten en cuenta que, si vas a facturar el carrito y la silla, lo mejor es protegerlos de posibles golpes con una bolsa. Muchas marcas las venden, aunque también las hay genéricas.

En el caso de la silla del coche, protegerla es aún más importante, ya que si le dieran algún golpe fuerte podría tener daños imperceptibles a simple vista y perder efectividad.

Carrito y silla de coche para viajar a Nueva York con un bebé

Equipaje – Maleta y juguetes para volar a Estados Unidos con niños

Aunque ya estés curtido en preparar maletas la noche antes del viaje en veinte minutos, cuando vuelas con niños o bebés es inevitable olvidar todo lo aprendido y empezar a llenarla de mil cosas, ‘por si acaso’.

En fin, que levante la mano el padre primerizo que no se haya vuelto un poquito loco. Pero aquí te dejamos algunas cosas que creemos que es útil llevar en la maleta de mano o en la mochilita para volar a Estados Unidos con niños y bebés.

Para bebés

  • Ropa de recambio. En nuestro primer viaje, nos llevamos 3 recambios pensando que exagerábamos y, al final del vuelo, ya los habíamos usado todos. Moraleja: ¡no subestimes la capacidad de un bebé de mancharse entero en un milisegundo!
  • Baberos. Unos cuantos, por lo mismo que arriba.
  • Camiseta de recambio para los padres. Porque hay un 99 % de probabilidades de que acabes manchado de leche, en el mejor de los casos. Y, en general, lleva ropa cómoda y que pueda ensuciarse sin que se note mucho.
  • Pañales suficientes para un día entero, toallitas húmedas, cambiador de viaje… Y una bolsa o neceser impermeable (o una bolsa de plástico) para guardar posible ropa manchada.
  • Muselinas pequeñas para limpiar leche, ponerte encima si tienes que hacer eructar al bebé… Lo mismo que usarías en casa, pero unas cuantas más.
  • Una muselina o mantita un poco más grande para tapar al bebé, protegerle de la luz si duerme…
  • Uno o dos juguetes que le gusten y no hagan mucho ruido. Cuando son tan pequeños, pueden pasar horas examinando el mismo objeto del derecho y del revés, así que tampoco hace falta llevarte demasiados.
    A esa edad, a nuestra peque le encantaban estos muñecos con colores y texturas, los cuentos blandos como estos y los mordedores como la mini Sophie la Jirafa.
  • Botella de agua que hayas rellenado en las fuentes del aeropuerto y una bolsita con snacks para los padres. ¡Nosotros también necesitamos fuerzas para el vuelo!
  • Un par de chupetes y chupeterossi tu bebé los usa, para que no se caigan y los pierdas por el avión.
  • Una mini botella de gel antiséptico y pañuelos de papel, por si quieres limpiar la bandeja o el asiento con el que el bebé vaya a estar en contacto.

Para niños de 1 – 2 años

  • Medicamento para el mareo (si tu hijo es propenso a marearse). Nunca nos habíamos planteado que los niños pudieran marearse en el avión hasta que… ¡Sorpresa! Si tu hijo es propenso a vomitar en el coche, es posible que durante el aterrizaje (o si hay turbulencias) también se encuentre mal.
    Nosotros le damos medicamento para el mareo sobre 1 hora antes de aterrizar y el día del vuelo evitamos alimentos como lácteos o fruta y nos centramos en pan, cereales… Ah, ¡y lleva muchas toallitas y una bolsa para emergencias!
  • Ropa de recambio. Con vómito o sin él, siempre es muy útil. Y, si tu peque ha empezado a ir sin pañal, todavía más.
  • Pañales suficientes para un día entero, toallitas húmedas, cambiador de viaje… Y una bolsa o neceser impermeable (o una bolsa de plástico) para guardar posible ropa manchada.
  • Comida en pequeñas porciones, como cereales, frutos secos (si tus hijos ya comen), palitos de pan, fruta cortada a trocitos, quesitos… Les entretiene muchísimo ir cogiéndolos uno por uno y te soluciona como mínimo unos 20 – 30 minutos cada vez.
  • Unos cuantos juguetes que les gusten. Si alguno es nuevo, mejor que mejor, así cuentas con el factor sorpresa. Otro recurso que muchos padres utilizan es envolver los juguetes, para que aún sea más especial (¡y entretenido!) usarlos.
    Con 1 año, nuestra hija jugaba bastante con los objetos del día a día: una cuchara, una botella vacía, un paquete de toallitas vacío con pañuelos de colores dentro…
    – Con 2 años, le encantan los libros de acuarelas mágicas tipo WaterWow, los juguetes con hebillas y cremalleras tipo Buckle Toys o BusyBoards, cuentos, pegatinas reutilizables, pegatinas de gel para la ventanilla, la plastilina…
    No tienen por qué ser juguetes típicos: puedes llevarte, por ejemplo, una cinta de pintor (que se rompe con las manos) y que se entretengan haciendo trozos y pegándola al asiento o a la ventanilla con distintas formas.
  • Su manta y muñeco favoritos, si los tiene. Seguramente dormirá en algún momento del vuelo y, aunque en el avión suelen darte mantas, es muy reconfortante tener algún objeto conocido, ya sea su manta, su peluche favorito…
  • Auriculares infantiles para la pantalla (o tablet). Aunque algunos padres prefieren no recurrir a esta alternativa, en casi todos los aviones hay pantallas con pelis y dibujos que pueden ayudarte a pasar las horas, así que lleva auriculares infantiles por si queréis usarla.
    Si llevas una tablet, recuerda descargar los programas que quieras y comprobar que esté cargada.

Ya sabes que cada niño es un mundo, y el trozo de plastilina que para uno puede suponer horas de entretenimiento, para otro es un desastre total que acaba por todo el avión. Así que adapta todas estas ideas a los gustos de tu peque, of course!

Aquí te contamos qué meter en la maleta para viajar a Nueva York, ¡con una lista descargable gratis para que no olvides nada!

Consejos para volar con un bebé a Nueva York y a Estados Unidos

Aeropuerto – Control de seguridad y embarque prioritario

Al llegar al aeropuerto, pregunta si hay un control de seguridad para familias. Algunas terminales lo tienen y es mucho más cómodo.

Si tienes que pasar por el mismo control que los demás pasajeros, lo primero: ¡paciencia! Si lo de hacer malabares con las bandejas y las maletas ya es estresante cuando viajas solo, con un bebé, un carrito, una silla de coche y demás bártulos puede ser apocalíptico.

Así que intenta poner el modo zen y no preocuparte por los pasajeros que empujan por detrás; ahora la prioridad sois vosotros y enseguida habréis pasado.

  • Normalmente, tendrás que meterlo todo en la cinta, incluido el carrito plegado. Recuerda vaciar la cesta y los bolsillos del carrito. Para el vuelo de vuelta, en los aeropuertos de Estados Unidos, recuerda que te harán quitar los zapatos.
  • Si viajas con un bebé, es posible que te te pidan que primero pase uno de los dos por el detector y luego vuelva a pasar con el bebé en brazos.
  • Con un niño que ya camina, puede pasar él solo.
  • La leche materna y la leche de fórmula, así como los objetos necesarios para mantener su temperatura, no están sujetos a la normativa de líquidos, así que puedes pasarlos sin problema (normalmente, piden que los pases aparte por la cinta).
    Pero recuerda que las cremas y otros líquidos del bebé sí están sujetos a la normativa de máximo 100 ml por envase.

Embarque prioritario para familias: ¿vale la pena?

Aunque algunas aerolíneas aún ofrecen embarque prioritario si viajas con niños o bebés, muchas otras te hacen esperar hasta que llegue el turno de tu grupo de embarque.

De todas formas, tendrás que valorar qué prefieres. Hay familias que prefieren embarcar de los últimos para que los niños no pasen tanto tiempo en el avión.

Si tu hijo necesita moverse mucho, tal vez te compense usar el tiempo en el aeropuerto para jugar, ir de arriba a abajo y que se canse antes de embarcar.

Con un bebé de pocos meses, nosotros preferíamos embarcar antes para situarnos y ponernos cómodos. Pero, con una niña de 2 años, no nos importa subir los últimos si eso significa menos tiempo en el avión. ¡Tú eres el que mejor conoce a tu peque!

Baños y salas de lactancia

Además de lo anterior, aquí tienes otros consejos no tan típicos sobre el aeropuerto que hemos aprendido a base de experiencia:

  • Si vas al aeropuerto en coche, sobre todo en Nueva York, da de comer a tu peque un ratito antes. Es muy habitual encontrar retenciones de camino al aeropuerto y que el coche no deje de parar y arrancar, y, si acaba de comer, puede marearse y cubrirlo todo de vómito explosivo al llegar allí (sí: ¡esas cosas que no se te ocurren hasta que las vives!).
  • Cuidado con los baños del aeropuerto si viajas con bebés. Muchos baños los ha diseñado el mismísimo diablo y tienen el cambiador de bebés justo al lado del secador de manos.
    A los bebés, el ruido del secamanos suele asustarles muchísimo (y el de las cadenas automáticas del WC, también), así que la combinación de cambiar el pañal mientras decenas de viajeros van secándose las manos a vuestro lado puede ser catastrófica.
    Otra cosa que hemos aprendido a base de experiencia… Si en el aeropuerto hay baños individuales para familias, mejor que mejor.
  • Si das el pecho y prefieres hacerlo en un lugar tranquilo, en casi todas las terminales de los aeropuertos de Nueva York hay unas cápsulas llamadas Mamava a las que puedes entrar con tu pollito.

Vuelo – Horario, comida y cambios de pañal

¡Y llega el momento de subir al avión! Aquí tienes nuestros consejos a bordo.

¿Volar de día o de noche?

Nosotros preferimos mil veces volar de noche. Los bebés de pocos meses duermen buena parte del día y esto no es tan importante, pero, si tu hijo ya tiene unos horarios establecidos de sueño nocturno, intenta hacerlos coincidir con el vuelo.

Así, aunque al principio sienta emoción o nervios por el nuevo entorno, con un poquito de suerte caerá rendido y dormirá unas cuantas horas.

Durante el día, aunque tu hijo aún haga siesta, es más fácil que se la salte y que acabe cansadísimo pero despierto todo el vuelo.

La comida en el avión

  • Con bebés, durante el despegue y el aterrizaje es muy recomendable que succionen algo (teta, biberón, chupete…) para que no se le taponen los oídos.
  • Si das el pecho, el tema de la comida en el avión es tan fácil como en cualquier otro lugar: ¡teta fuera y a zampar! Como mamá lactante, recuerda beber mucha agua. Nosotros llevamos siempre una botella vacía y la rellenamos en el aeropuerto, pasado el control de seguridad, además de las bebidas que ofrecen durante el vuelo.
    Si no te sientes cómoda dando el pecho en público, puedes llevar una camiseta de lactancia o un cárdigan ancho que te permita cubrirte.
  • En cuanto a biberones, algunas aerolíneas ofrecen calentarlos, pero no lo hemos probado. Si tienes experiencia en este tema, te agradeceríamos que nos lo cuentes en un comentario para actualizarlo.
  • Ofrece leche o agua a tus hijos más a menudo. El ambiente en el avión es muy seco y, en un vuelo tan largo, notarás que se te resecan muchísimo la garganta y la boca. Así que ofrécele teta o biberón al bebé, y agua a niños mayores, más a menudo de lo que lo harías en tierra.
  • Con niños que ya comen sólidos, puedes pedir menú infantil. Muchas aerolíneas lo ofrecen. Nosotros solo hemos probado el de bebé, que consiste en purés.
    Aun así, también te recomendamos llevar tu propia comida con snacks que sepas que le gustan a tu peque. Va bien tenerlos por si acaso y, además, son un buen recurso para entretenerlos en vuelos largos.
  • Con un bebé, intenta darle de comer antes de aterrizar. Lo malo de volar a Estados Unidos con niños es que, a la llegada, aún te tocará pasar por el control de seguridad, en el que pueden formarse colas muy largas (a no ser que se apiaden de ti y os dejen colar, que nos ha pasado).
    En la cola, dar de comer será más complicado, así que intenta hacerlo antes.

Cambios de pañal

  • Los baños del avión tienen cambiador, pero son muy peques. Llevar un cambiador de viaje (de los que son solo una tela plegable) para ponerlo encima del cambiador es muy útil. Aunque, con bebés, ¡quizás lo mejor sea rezar a los dioses para que no haya una caca explosiva…!
  • Si tienes que ir al baño, deja al bebé con tu pareja o pide ayuda al personal del avión. Cuando tiras de la cadena, el WC hace un ruido de succión muy fuerte que suele asustar mucho a los bebés.

Recuerda… it’s gonna be alright!

Para qué engañarnos: a veces las cosas salen redondas, pero otras veces volar con niños pequeños puede ser estresante. Y, por muchas veces que lo hagamos, siempre surgen nuevos imprevistos (¡hola, vómitos!).

Cuando la situación se complica, a nosotros nos ayuda pensar en bloques de 1 hora (‘faltan solo 20 minutos para llegar al final de esta hora’) en vez de pensar en las 8 o 9 horas enteras que dura el vuelo.

Al final, por largo que sea el vuelo, es un tiempo limitado y en unas horas lo habrás dejado atrás. Y, te pase lo que te pase: no estás solo y seguro que otro padre pringado ha pasado por lo mismo antes que tú.

A nosotros siempre nos decían que, con pocos meses, los bebés se pasan el vuelo durmiendo y ni los oyes. Tal vez los bebés de los demás sí, pero podemos asegurarte que, a la nuestra, en su primer vuelo la oyeron hasta los pilotos.

Aunque nuestra primera reacción como padres viajeros primerizos fue de estrés, es importante intentar mantener la calma y olvidarnos de los demás pasajeros. Ellos son adultos y  pueden gestionar la situación: a todos nos ha tocado un bebé llorando o moviéndose al lado alguna vez y no se ha acabado el mundo.

En cambio, nuestros peques muchas veces no tienen otra forma de expresarse o de gestionar la situación y necesitan que nosotros estemos tranquilos y les transmitamos seguridad en ese entorno extraño y nuevo.

Céntrate en tu pollito y créenos: ¡en unos días se te habrá olvidado todo y estarás planeando la siguiente aventura!

Cómo ir del aeropuerto de Nueva York a tu hotel

Welcome! Has sobrevivido al largo vuelo y al control de seguridad y por fin pisas suelo estadounidense. Y ahora, ¿cómo llegas a tu destino de Nueva York con niños?

Lo más cómodo sería tomar un taxi. Pero ten en cuenta que, en Nueva York, los taxis y servicios de transporte privado como Uber no están obligados a ofrecer ni a usar sillas de bebé.

En Uber y Lyft puedes pedir un coche equipado con silla, pero son para niños a partir de 2 años y a favor del sentido de la marcha. Y, en general, los traslados privados no te garantizan que tengan silla.

La alternativa, viajar con tu bebé en el regazo, no la contemplamos por motivos de seguridad obvios, y más en Nueva York, donde los taxistas conducen a lo loco.

Así, pues, quedan dos opciones:

Ahora que ya has llegado, ¡ya puedes ir poniendo a prueba estas más de 100 cosas que hacer en Nueva York con niños!

Silla de coche para ir del aeropuerto de Nueva York a la ciudad

Seguro de viaje para Nueva York y Estados Unidos

Aunque el vuelo acapare buena parte de nuestra atención, recuerda que, antes del viaje, también es muy importante que contrates un buen seguro para toda la familia.

Aquí te contamos qué debe tener un seguro de viaje para Estados Unidos y aquí encontrarás un 5 % de descuento en los seguros de Mondo.

Esperamos que estos consejos para volar con niños a Estados Unidos te hayan sido útiles.

Ya ves que cada aerolínea tiene normas distintas, ¡así que nos encantaría que nos cuentes también tu experiencia! ¿Qué tal el vuelo con tu peque?

Guía actualizada en julio de 2021 y publicada por primera vez en septiembre de 2019.

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