Imagina una mañana cualquiera, una avenida cualquiera, en Nueva York. Cada paso es un torbellino de estímulos. Suenan los cláxones de los taxis amarillos, una multitud cruza un paso de peatones.

Te llega el olor de un carrito callejero y te acercas a comprar un pretzel. Lo mordisqueas mientras te dejas envolver en el murmullo de conversaciones ajenas, la voz de un músico callejero, los rascacielos grises y relucientes.

Con esta escena cualquiera, hoy te invitamos a un paseo por Nueva York con los 5 sentidos para descubrir los colores de la ciudad, sus olores, esos ruidos que te transportan al instante a sus calles. ¡Acompáñanos!

 

¡Aquí te esperan otras muchas curiosidades de Nueva York!

Las mejores fotos de Nueva York en 2018 - A Nueva York

Nueva York con los 5 sentidos

Los sabores de Nueva York

¿A qué sabe Nueva York? Seguro que muchos estaremos de acuerdo en incluir algunas de las comidas típicas de la ciudad en este apartado, como:

  • Un bagel calentito relleno de cream cheese (algunos neoyorquinos aseguran que comerlos tostados es una blasfemia, ¡pero para nosotros son 1000 veces más deliciosos!).
  • Una slice de pizza con queso fundido.
  • Un hot dog con mostaza picante dentro de un panecillo blando como las nubes.
  • Un café en cualquiera de sus variantes: con hielo, con leche, con toneladas de espuma…
  • Un bol humeante de ramen en una noche fría de invierno.
  • Unos pancakes esponjosos bañados en el dulce (y celestial) jarabe de arce.
  • Un plato de carne o de falafel y arroz de un carrito callejero, uno de los combustibles que mueve las zonas de oficinas de la ciudad.
  • Una hamburguesa acompañada de patatas que te llena para dos días seguidos.
  • Un muffincroissant,  cookie o trocito de bizcocho de plátano en una cafetería cualquiera.
  • Unos tacos, algún plato indio, unas empanadillas… de uno de los miles de carritos y food trucks de la ciudad.
 

Aquí tienes otras de las comidas típicas de Nueva York. ¡Qué le vamos a hacer si somos de los que se lo zamparían todo…!

Las comidas típicas de Nueva York - Hot dogs, pretzels, bagels

Los colores de Nueva York

¿Cuáles son los colores de Nueva York? El amarillo de sus taxis, sin duda, pero también el azul y gris de sus cielos invadidos de rascacielos, el marrón rosado de sus fachadas…

Para nosotros, estos son algunos de los colores más representativos de la ciudad. ¿Y para ti?

  • Los colores de las líneas de metro: el azul (A, C, E), el naranja (B, D, F, M), el verde claro (G), el verde un poco más oscuro (4, 5, 6), el marrón (J, Z), el gris claro (L) y oscuro (S), el amarillo (N, Q, R), el rojo (1, 2, 3) y el púrpura (7).
  • Las mil tonalidades de gris al contemplar la ciudad y sus rascacielos desde algún observatorio.
  • El verde aguamarina de la Estatua de la Libertad, fruto de la oxidación.
  • El amarillo y blanco de los narcisos que anuncian el comienzo de la primavera. El rosa de los cerezos y magnolias y el rojo, el lila y el naranja de los tulipanes que les siguen.
  • El amarillo inconfundible de los taxis (y el verde manzana de los boro taxis, los que recogen a pasajeros fuera del centro de Manhattan).
  • La luz rebotando sobre los ríos y los rascacielos en un día de sol, y el púrpura y naranja intensos del atardecer de un día de invierno o de lluvia.
  • El verde de las señales del nombre de las calles de Nueva York.

Los colores de Nueva York con los 5 sentidos

Paleta de colores de Nueva York

Los olores de Nueva York

¿A qué huele Nueva York? Depende: a veces huele a pizza tostadita e irresistible y, otras veces (para qué engañarnos), a vagón de metro apestoso.

Para nosotros, estos son los olores típicos de Nueva York. ¿Cuáles te transportan a ti a la ciudad?

  • El humo de los carritos callejeros y el toque especiado de los platos de arroz y carne.
  • El olor de humedad y de limpio al pasar por delante de una de las mil lavanderías de la ciudad.
  • El azúcar de los gofres de los carritos de Central Park.
  • El césped de Bryant Park, o de Washington Square, una tarde de verano.
  • Café recién hecho a cualquier hora del día, el combustible de la ciudad.
  • Las pizzas gigantes de las tiendas de slices acabadas de salir del horno.
  • Las palomitas con mantequilla cuando pasas frente a un cine o de un carrito que vende popcorn.
  • Los frutos secos garrapiñados en los carritos callejeros.

Guía de Bryant Park, el parque más bonito de Nueva York

Y, como ya sabes que siempre te intentamos mostrar la Nueva York más real, no podíamos olvidar los olores asquerosos que también forman parte del día a día en la ciudad:

  • El hedor de las decenas de bolsas de basura macerándose en las aceras en una tarde de verano, a la espera de que el camión las recoja.
  • El hedor a pis reconcentrado en los ascensores del metro.
  • La desagradable mezcla entre humo de tabaco, colonia y ambientador en el interior de algunos taxis y Ubers.
 

Los sonidos de Nueva York

¿Y cómo suena Nueva York? Como en cualquier gran ciudad, parte de su banda sonora es la sinfonía incesante del tráfico y de los peatones.

Pero, además, para nosotros estos son los sonidos de la ciudad. ¿Tú también los relacionas con la Gran Manzana?

  • Los mensajes de la megafonía del metroPlease stand away from the platform edge cuando el metro se está acercando y Please stand clear of the closing doors, please cuando está a punto de arrancar, seguido por el clásico pitido de las puertas. Pi-piiiii.
  • Las sirenas de las ambulancias y los camiones de bomberos abriéndose paso entre el tráfico a tal volumen que, durante unos segundos, no eres capaz de oír nada más.
  • La melodía de los pianos en Washington Square, en especial el de Tom Huggins, ‘The Piano Guy’, que te invita a sentarte debajo mientras toca.
  • El traqueteo omnipresente del metro, ya sea desde el andén o a través de una de las rejas de ventilación de la calle.
  • La musiquilla de los camiones de helados de Mister Softee, que te taladra el cerebro y consigue que cualquier niño y adulto en varios kilómetros a la redonda se acerque a comprar un cono.
  • Las bocinas de los taxistas y conductores, siempre apresurados, siempre impacientes por llegar a algún lugar.

Razones para viajar a Nueva York

  • El sonido monótono (acompañado de un olor celestial) del molinillo de café a toda mecha en las cafeterías.
  • It’s showtiiiime! El grito que anuncia que, en cuestión de segundos, tu vagón de metro se convertirá en el escenario de un espectáculo de break-dance alrededor de las barras.
  • Los cantos, panderetas y cascabeles de los Haré Krishna en Union Square.
  • El saxo de un músico en el andén del metro.
  • Los miles how’s it going (¿qué tal?) y have a nice day (que tengas un buen día) en las interacciones diarias entre neoyorquinos.
  • El crujido dentro de un cubo de la basura justo antes de que una rata salga disparada y huya.
  • Las peticiones de la gente que mendiga en la calle o en el metro: Can you spare some change, please? (¿Me das unas monedas, por favor?).
  • Los aplausos y gritos de aliento del día del Maratón de Nueva York, llenando de un chute de energía incluso a quienes no corremos.
  • Un músico con una guitarra cantando una canción de los Beatles en Strawberry Fields, en Central Park.

Metro Nueva York Estaciones nuevas 2nd Avenue Subway

El tacto de Nueva York

Este apartado tal vez es el más subjetivo: ¿cuál es el tacto de Nueva York? ¿Cómo notamos la ciudad en los dedos, en la piel, en nuestras interacciones diarias con ella?

Para nosotros, la Gran Manzana es:

  • El plástico fino de la tarjeta Metrocard deslizándose por la ranura de entrada al metro (y el golpe seco del torno contra tu cuerpo cuando te despistas y no pasas bien la Metrocard…).
  • La humedad que se pega a cada milímetro de tu cuerpo en un día de verano.
  • Las migas, crujientes primero y densas después, de un bagel neoyorquino.
  • El aire caliente que emana de las rejas de ventilación del metro en las calles, un regalo en invierno y una fuente de calor más en verano.
  • Los copos de nieve fundiéndose sobre tu piel y los dedos inertes bajo los guantes durante una nevada invernal.
  • La sensación de pisar la nieve medio derretida (slush) unas horas después y que ceda bajo tus pies.

El invierno en Nueva York - Flatiron Building y nieve

  • El calor húmedo de las nubes de vapor que a veces emanan de las alcantarillas y que, con el viento, engullen lo que encuentran a su paso.
  • La cabeza contra la nuca cuando paseas por Manhattan y miras (por milésima vez y sin acabar de acostumbrarte jamás) hacia arriba.
  • El tacto metálico de las barras del metro, tan necesarias y asquerosillas a la vez.
  • Un soft serve, los helados cremosos de los camiones, fundiéndose a paso acelerado bajo el sol veraniego y dejándote las manos pegajosas.
  • El crujir de las mareas de hojas secas en los parques a mediados de otoño.
  • El traqueteo cuando empujas el carrito de tu peque por las aceras desiguales de la ciudad.

Los mejores helados de Nueva York - Peces de Taiyaki

¡Esperamos que hayas disfrutado de este paseo por Nueva York con los 5 sentidos!

¿Con qué relacionas tú la ciudad? Cuéntanoslo en los comentarios y sigamos transportándonos a sus calles.

9 comentarios en “Nueva York con los 5 sentidos – Colores, olores, sabores”

  1. Uauuuu!!!!Me encanta como lo describes todo. He sentido todo lo que has descrito. Eres genial. Gracias por compartirlo con nosotros. Un besazo

  2. Que recuerdos, todo lo relacioné cuando estuve 2 semanas en enero antes de esta pandemia, increible! como estaba en enero a como está hoy, no lo puedo creerrr!

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